Visitas.

junio 11, 2011

MI HISTORIA DE AMOR [REMITENTE 6: ANÓNIMO]

Mi historia de amor.


Tengo 19 años. Podrán decir que soy joven & no se de lo que hablo, pero espero que cuando hayan terminado de leer comprendan lo que intento contar. Tal vez mi relato no se les hace tan interesante pero de verdad espero contagiarlos un poco de todas las emociones aquí mencionadas. Y creo que es bastante evidente, pero por si les queda duda, si, es una historia real. Es mi historia con él, “the one”.
Si hace un tiempo hubiera tenido que escribir una “historia de amor” con mis propias experiencias, probablemente les hubiera narrado lo de siempre, sobre alguno de los amores pasados de mi época adolescente, todos similares: experiencias lindas sin duda, pero cariño pasajero, efímero. Pero no. Lo que les contaré es algo distinto, tan extenso & hermoso que no se siquiera si pueda lograr plasmar en palabras una minúscula parte de esta historia, pero lo intentaré. No soy escritora, mis palabras no son rebuscadas & no tengo mucha habilidad para hilar finamente las ideas; no esperen mucho de mí en ese sentido.. mi único objetivo es compartir una parte fundamental de mi vida & transmitir la existencia de algo de lo que muchos dudan: amor.

Todo comenzó hace casi dos años. Yo acababa de terminar la prepa, estaba lista para iniciar una nueva etapa llamada universidad. Me sentía tranquila conmigo misma, todo en mi vida iba bien, no buscaba ni pensaba encontrar nada en cuestión de relaciones, más que nada por mi creencia de que el amor iba a llegar cuando menos me lo esperara. Finalmente llegó mi primer día de “actividades universitarias”, en ese momento nada relevante para mí, tan solo unas conferencias, sin imaginar que alguien me observaba atentamente.. una mirada tan relevante que poco a poco dio forma a toda esta historia. En fin, al día siguiente una de las actividades del curso de inducción consistía en dinámicas con gente de otras carreras. Yo iba sin mucho entusiasmo (toda mi vida he sido en mayor o menor grado “antisocial”) sobretodo porque no me interesaba conocer gente que no fuera de mi carrera o con quienes sabía de antemano que no iba a volver a ver jamás dentro de la escuela. Así que allí estaba yo, con una expresión de ausencia dibujada en mi rostro, cuando de pronto en una de las actividades lo vi por primera vez.
Estábamos con toda la demás población de estudiantes, mirando un lugar de la universidad con abundante pasto & algunos árboles, yo como usualmente no prestaba atención a nadie. Entonces una cierta voz retumbó en mis oídos, diferenciándose perfectamente de las otras muchas voces. Voltee hacia donde se había generado tal sonido. Lo vi. Se encontraba a unos cuantos metros de mí, con una sonrisa de esas que consiguen que olvide todo lo demás. Aun recuerdo su ropa: aquella adorable combinación de sudadera morada, pantalones de mezclilla y vans. Todo en el me llamó la atención tanto que tuve que desviar la mirada hacia otro sitio después de unos segundos porque me inquietaba que él se diera cuenta.

No sé bien como expresar lo que sentí en ese momento, supongo que lo más cercano sería curiosidad y atracción contenida, ya que no es normal para mí que alguien, sea quien sea, robe toda mi atención sin haber querido hacerlo francamente a propósito. Después de ese instante de analizarlo, decidí no indagar mucho sobre el.. después de todo lo más probable era que fuera un
tipo cualquiera & que ni siquiera iba a saber de él jamás. No me perdería de nada, ni el tenia nada de especial. Oh, no tienen idea cuan equivocada estaba de haber pensado eso en ese momento, pero realmente ¿Qué esperaban que hiciera? ¿Qué diera por hecho inmediatamente que un tipo que llamó mi atención era mi alma gemela? Pues no.. eso lo fui descubriendo después.
Creo que después de eso pasó aproximadamente una media hora, ahora nos encontrábamos con todo el grupo de gente en alguno de los salones, cuando sucedió algo maravilloso. Otra vez estaba yo, ausente mentalmente de ese lugar. Antes que nada, tengan en cuenta que por alguna razón que desconozco, a mí nadie me habla nunca si no tienen una razón precisa y más o menos buena para hacerlo. En otras palabras, generalmente la gente me habla solo por necesidad. Imaginen mi sorpresa cuando a mis espaldas escuche una voz que habló cerca de mí. Dijo “¡Hola!”. Giré todo mi cuerpo para ver si había alucinado o realmente alguien se estaba dirigiendo a mí. Cuando quedé de frente a él continuó: “¿Tú también eres de medicina no?” Si, era el mismo tipo que minutos atrás me había robado el aliento unos fugaces instantes. No lo podía creer. Aunque probablemente, como todos, iba a hablarme por necesidad (o al menos ese fue mi primer pensamiento) tuvo que ser él, entre todos los presentes, quien se dirigió a mí. Intenté reponerme de mi expresión estupefacta & le contesté, lo más amable que pude: “Si.... ¿En qué salón te tocó?” A lo cual contestó “En el 3” Llegado este punto mi incredulidad iba en aumento. “Benditas coincidencias” pensé, ya que mi respuesta a su oración fue: “¿¡En serio!? ¡Yo también! :D” Nos presentamos mutuamente & así, seguimos hablando, como dos seres que inician una conversación por el puro gusto.
Me di cuenta que me habló porque quiso, sin motivo aparente más que conocerme un poco más & tener un poco de compañía entre el gentío. Al final de ese día de actividades mis conclusiones sobre él fueron: Me cayó muy bien, lo cual es raro porque nadie me cae bien & menos habiendo convivido tan poco con él. Creo que mañana que empiecen las clases iré directamente a sentarme con él. Tengan en cuenta que aun yo no pretendía ninguna situación “amorosa”.. siempre he tratado de no dejarme llevar por una primera impresión (aunque sé que esta tiene una especial relevancia para juzgar a alguien, en este caso pudieron notar mi atracción inicial hacia el) & mejor conocer bien a la persona.
En fin, podría contarles muchas, muchísimas e interminables cosas de lo que ocurrió al día siguiente, & las semanas & meses próximos a este primer encuentro, pero basta con decir que lo llegué a conocer suficiente como para poder aceptar lo que era evidente: me gustaba (ohh esperen.. me sigue gustando hahaha). Durante ese semestre sucedieron varias, múltiples cosas que me indicaban que el también tenía hacia mi sentimientos que eran diferentes a una amistad común & corriente. Sin embargo, no pasó nada concreto.. puras sospechas & comentarios de ambas partes que hacían volar mis pensamientos.

Pero yo como siempre, no quise dejarme ir si no ocurría algo realmente importante. Aunque si me permití no dejar morir las esperanzas. “Hasta su cumpleaños” pensé. Ese era mi límite.. si no ocurría algo después de unos 4 o 5 meses, no pasaría nunca. Y ¿adivinen? Pues llegó la fecha de su cumpleaños.. & nada ._. No me agobié. Decidí seguir adelante dejando de crearme falsas
esperanzas. No me sentí mal porque técnicamente no había perdido nada, ni mucho menos. Ya con esta mentalidad, mejor continué con otro de esos amores pasajeros que mencioné al principio. No funcionó por cierto xD
Volviendo a la historia, pasamos a 2do semestre. Todo seguía entre el & yo más o menos igual.. sólo señales indistintas que aparentemente indicaban “me gustas”. Entonces, pasado un mes de haber iniciado las clases, llegó un día que ya no imaginaba que llegaría. El primero de varios días que realmente cambiaron mi vida, la transformaron completamente y para siempre. Resulta que ese primer día ocurrieron una serie de circunstancias que nos llevaron a él y a mí.. & a varios amigos a una pequeña e improvisada fiesta en casa de uno de ellos. Ya había oscurecido & el lugar era una mezcla de charlas, música, alcohol, risas, lágrimas, de todo. En fin, cuando llegó el momento de irnos fue cuando inició realmente la racha de sucesos sorprendentemente maravillosos que involucraban a dos personas: el & yo. Qué bonito suena eso.. el & yo. No me canso de pensarlo, escribirlo, decirlo o sentirlo. Disculpen ustedes la divagación que me dio al pensar en nosotros, dos individuos diferentes pero sin embargo con un amor mutuo real e interminable.
Ah sí.. entonces fue hora de irnos de aquella sencilla fiesta. Un amigo hizo el favor de llevarnos más cerca de la civilización en su camioneta. Repito, varios hechos hicieron que no me siento con derecho a mencionar aquí (pero que agradezco tremendamente que hayan ocurrido) hicieron que el & yo fuéramos en el mismo asiento del vehículo todo el viaje. Nos abrazábamos, pero solo eso. Para mí era algo bueno. ¡Lo sentía tan cerca de mí! Pero como siempre, lo consideré solo una más de esas señales indistintas. Sin embargo, en algún punto del camino, pasó algo.. realmente relevante. ¡Una señal! ¡Clara, precisa, real! ¡Un hecho que por sí solo gritaba con tanta fuerza que era imposible no considerarlo! Nos besamos. No podría precisar exactamente como ocurrió, solo recuerdo con claridad cuando ya estaba pasando. Y como siguió pasando varias veces durante nuestra estancia en la camioneta. Yo me sentía en el nirvana. Algo muy dentro de mí cobró vida, era como si dentro de mi pecho un globo lleno de sentimientos indescriptibles, de felicidad pura comenzara a inflarse poco a poco. Llegamos a nuestro primer destino: una tienda.
Ambos bajamos de la camioneta & comenzamos a caminar. Me detuve. Supe que ese era el momento para hacer ciertas confesiones, que si no eran dichas en ese instante tal vez no podría volver a tener el valor de decírselas, gritárselas si era necesario. Le dije “Tengo que decirte algo” El dejó de caminar & volteó a verme. No esperé a que me contestara, algo en su rostro me indicaba que continuara. Seguí “Siempre he sentido algo más por ti. Desde que te conocí. Y si no te lo decía ahora no se si podría hacerlo alguna vez. Tú me haces sentir algo más”. El cambió su expresión a una combinación de sorpresa & alegría. Dijo “¡Yo también!” En lo personal, no lo pude creer. Tuve que asegurarme que el realmente lo sentía.. o que yo no estaba alucinando. Le contesté: “¿En serio? Yo te lo digo porque es la verdad, solo te pido que no juegues conmigo, porque si no es cierto no espero que me digas lo que quiero escuchar y si es cierto quiero ser alguien especial, no cualquier tipa. A lo que me respondió “¡Pero tú no eres cualquier niña tonta! Tu eres especial (: Y es en serio, yo también siempre he sentido algo por ti”.

Caminamos un poco más, solo que mientras lo hacíamos le pedí con una alegría que no se imaginan “Dame la mano”. El globo dentro de mí creció más. Nos besamos otra vez & caminamos por aquel sitio, cuidándonos de la policía (inside joke hahaha disculpen).
El día siguiente era viernes. Desperté esa mañana con una emoción por verlo & a la vez nerviosismo, rayando en ansiedad. El tiempo que estuvimos en la escuela pasó como cualquier otro.. los dos juntos para todo, pero sin hablar de los hechos ocurridos la noche anterior. Ya mucho tiempo después nos dimos cuenta que no pasó mucho durante esas horas por qué no encontramos ningún momento “preciso”. Nos fuimos. Esa tarde/noche me encontraba en mi casa, con mi mejor amiga. Otra vez, ciertas circunstancias me llevaron a llamarle por teléfono. Me contestó. No recuerdo bien que tanto hablamos, lo importante es que algo en esa plática hizo que todas las dudas que me quedaban desaparecieran. Ya estaba segura: ambos sentíamos algo. Estaba ahí, evidente & nos acercábamos a un punto sin retorno, al momento de la verdad: decidir el rumbo por el cual íbamos a seguir, en lo que se refería a nuestros sentimientos. Ambos deseábamos estar juntos, unir nuestros caminos, eso era claro.

Al día siguiente, el sábado, yo no pensaba en nada más que en él. Casualmente (o por el destino, como empezaba ya a creer para ese entonces) decidí acompañar a mi familia a comprar algunas cosas. Yo no voy a la tienda nunca. Casi nunca a menos que realmente tenga necesidad de hacerlo. Pero ese día, sin razón alguna, acepté ir. Así, caminábamos por los pasillos entre artículos en venta, cuando mi hermana de repente se dirigió a mi diciendo “Hey, te hablan”. Lo supe. Lentamente giré sobre mi eje hacia donde señalaba mi hermana & mágica e increíblemente él se encontraba allí. Pachuca no es muy grande, lo sé. Es realmente una ciudad pequeña, pero las posibilidades de encontrarlo entre toda la gente, ese preciso día & a esa precisa hora eran ínfimas, casi nulas. Desde entonces no volví a dudar de la existencia del destino. Nos saludamos. Me dijo que iba a comprar una libreta. Yo en su rostro veía la misma expresión de magia & sorpresa que en el mío. No pudimos estar mucho tiempo juntos, pero no importaba, ya que era el hecho de habernos encontrado lo tremendamente relevante. El globo se hizo más y más grande.
Ya el lunes desde que abrí mis ojos, sabía que lo inevitable pasaría en algún punto del día. Entre clases, caminábamos los dos por un sendero que se hizo histórico para nosotros. No recuerdo bien la hora, solo sé que el comía su almuerzo. Yo llevaba todo el fin de semana, bueno realmente muchos meses queriendo decírselo y a pesar de que sabía que tal vez no era el mejor momento se lo dije al mismo tiempo que el daba una mordida a su sándwich. “Te quiero”. El sonrío, me dijo “Estoy comiendo”, se rió un poco & antes de seguir masticando finalizó con un “Tenemos que hablar”, no sin antes lanzarme una mirada de complicidad. Terminaron las clases & el repitió esa última frase que me había dicho unas horas antes. Ya era hora de hablar. Nos dirigimos a unas bancas (nuestras bancas), para mi consideradas como el mejor lugar en toda la escuela. Ya sentados, empezó a hablar. No puedo contarles todo lo que dijo, porque casi inmediatamente después de que comenzó, aquel globo en mi interior explotó, liberando todo su contenido dentro de mi & llenando cada rincón de mi existencia con cosas maravillosas, con amor. Me dijo cosas que nadie me había dicho, cosas hermosas & la mejor parte es que se notaba como él hablaba
sinceramente. Al final soltó la pregunta.. yo me sentía un poco torpe de tan aturdida que estaba, sobretodo porque no esperaba escuchar tantas cosas (‘: Solo pude contestar “Si”.

Desde ese día, ya hace 16 meses & un par de semanas estamos oficialmente juntos. Se ha pasado muy rápido & al mismo tiempo se me hace mucho más tiempo. Podrán decir que no es tanto tiempo, que muchas parejas llevan más y no por eso son felices & muchos otros argumentos, pero realmente no me importa, porque les puedo asegurar & decir sin duda o temor alguno: él es el amor de mi vida. Tantas cosas & experiencias que compartimos el & yo se basan en el amor que nos tenemos, puro, sincero, infinito, de ese que muchos buscan.
También podrían cuestionarme ¿Cómo es que estoy tan segura de que él es el “indicado”? Creo que para contestar esta pregunta si me van a faltar las palabras, por aquello de mi falta de habilidad para transformar mis sentimientos en oraciones. Lo sé porque realmente compartimos todo, desde la cosa más trivial hasta el sentimiento más profundo. Juntos hemos vivido muchísimas cosas. Mi amor por el & el hecho que él me ame también es la razón de todo en mi vida. No es que yo no fuera feliz antes de él, créanme que era muy feliz, solo que él le dio sentido a todo. Con él me siento absolutamente completa, el es mi motivación, mi pensamiento. Ambos pensamos en el bien del otro & nunca nos haríamos daño.

Claro que hemos tenido problemas.. somos personas & los dos cometemos errores. Lo importante es que intentamos aprender de ellos para no cometerlos otra vez, para poder evolucionar & ser aun mejores para beneficio de nuestro amor. Juntos podemos todo <3 Se que nos queda mucho por vivir, pues a los 19 años se tienen demasiados sueños futuros; no sé que vaya a pasar, pero sea lo que sea sé que de una u otra forma siempre estaremos juntos. Se me vienen a la mente dos frases que dijimos cada uno, que creo que representan todo: “Eres el amor de mi vida” & “Yo siempre te voy a amar”. Las palabras se dicen fácil, lo sublime es decirlo sintiéndolo realmente & estando consiente del poder de esas expresiones. Lo amo & me ama, así de simple.
Yo no sé si todas las personas lleguen a encontrar a alguien que los haga sentir así, o si todos amen de la manera en que nosotros nos amamos, pero realmente les digo por experiencia propia que al amor verdadero existe. No desesperen & no lo busquen obsesivamente. Suena tan cliché pero es cierto eso de que llega cuando menos lo esperas. Y no pierdan la esperanza, que cuando les pase a ustedes, sabrán lo maravilloso que es. A todos ustedes que se dieron el tiempo de leer esto gracias, espero les haya gustado aunque si no les gustó me tiene sin cuidado porque realmente lo escribí para el xD Ya en serio, sinceramente les deseo a cada uno que encuentren a su mitad (: Por último quisiera terminar con una frase de cierta película que vimos juntos el & yo, la cual resume todo:
“The greatest thing you'll ever learn is just to love and be loved in return”
NOTA: Amor, cuando acabes de leer te cuento como fue que decidí escribir esto & demás xD Solo quiero reiterar que la verdadera razón para escribirlo fuiste tú. Considéralo un regalo para que lo leamos en 70 años, you know (: Sobra decir que fuiste la inspiración de este escrito haha. Gracias por todo. TE AMO! Siempre lo haré amor de mi vida :D

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que linda historia caray! Espero que algún día el globo explote dentro de mi! :)